Una madre abandona a tres niños tras dejarlos con una vecina

Las acciones en la vida humana se suelen tomar de forma obvia pero muchas veces son confrontados nuestros prejuicios cuando son expuestas de manera abiertas las circunstancias por lo que pensamos así. En este caso una mejer aun sigue sin saber las razones por la que una vecina le dejo los niños supuestamente por un instante y ya los días han pasado y esta no aparece por sus vástagos, teniendo la vecina que cargar con ellos para todo.

Maritza Medrano, es la vecina que mientras hacia sus quehaceres recibe a la vecina Ruth Esther Guzmán, con el menor de sus hijos para pedirle el favor de que se lo cuide por un momento mientras ella va a algún lugar desconocido a buscar algo que no dijo. Pero que posteriormente le lleva los otros dos niños para completar la totalidad de la entrega de sus hijo a la vecina.

Ya hace dos meses que Esther Guzmán salio a esa diligencia y aún no ha vuelto por sus hijos.

Fueron pasando los días y no sabía de ella, situación que le empezó a preocuparle al tener a cargo tanto tiempo a tres niños sin su consentimiento previo.

Después de 15 días, Guzmán, dio señales de vida sin revelar su ubicación. Se puso en contacto con una yerna de Maritza y le dijo que no estaba en Santo Domingo y que le enviaría recursos financieros, pañales y leche a “La Rubia” (apodo de Maritza) para sus hijos.

“Ella envió un video incluso donde se veía que estaba comprando los pañales y las cosas”, expresó Maritza.

Se han convertido en una odisea los días a cargo de los menores que supuestamente atendería sólo por “un momento”, durante dos meses por las dificultades que ha tenido para cuidar y proveer a los niños.

Ruth Esther Guzmán, de 32 años, llamó en algunas ocasiones a la señora y despertaba sus esperanzas de entregar los infantes, al decirle que iba pronto, incluso señalándole el día y la hora.

“¿Qué lunes es que tú vienes si nunca llega ese lunes?”, se preguntaba preocupada Medrano al ver que los días pasan y esta nunca llega por sus hijos. “Siempre me dice que venía y nunca apareció”.

Como si fueran hijos suyos, Medrano los baña y los viste cada día con ropa de sus propios nietos, ya que su madre no les dejó absolutamente nada.

Los niños son alimentados con lo que encuentra a diario y con lo que los vecinos les aportan. Esta sobrevive por la venta de mabíes, helados y jugo que hace en su vivienda y los comercializa ahí mismo buscándole una salida a la difícil situación económica en tiempos de Covid-19.

La joven Ruth no tiene familiares en Los Tres Brazos. Sus vecinos conocen poco de ella y vive en el sector hace aproximadamente cinco años.

El padre de los infantes vive en el mismo sector y este le compró dos latas de leche cuando se enteró que la madre dejó a los niños donde la vecina, pero más nunca ha vuelto a preocuparse por ellos.

Por una escalera desnivelada es que se llega al hogar donde reside la señora Medrano en el sector Los Tres Brazos, en Santo Domingo Este. Es una pequeña casa de color amarillo y naranja desgastado y donde para entrar hay que también subir por unos escalones peligrosos.

Medrano confesó que crió dos niños porque habían quedado huérfanos de madre y tuvo la gentileza de atenderlos hasta crecer sin nada cambio. Tiene cinco hijos y 12 nietos.

“Yo como madre me siento muy mal, pero sí el Señor le tocó para llevarlos a mi casa, él sabrá el propósito de cada quien”, Expreso la vecina con fe.