Oremos, cinco minutos bastaron para que la tierra se tragara a Abraham

Ya han transcurrido 3 años desde la desaparición del niño Abraham Báez Carrión, de 11 años en ese entonces cuando en abril del 2017 en horas de la mañana del día 11 desapareciera sin dejar rastro algo de donde pueda estar.

Abraham es un niño con autismo, que según sus familiares el día que desapareció bastaron solo 5 minutos para que se desapareciera así sin más y empezara el misterio de que podría haberle pasado.

Sus familiares dicen que la condición del menor no le impedía ser inteligentes, al contrario era extrema y era muy curioso. Llegó incluso a escaparse varias veces de la casa porque salía a caminar de curioso y cuando alguno de sus vecinos lo veían lo regresaban a su casa.

Sin embargo, aquel martes esto no ocurrió así. En su casa estaba unos trabajadores realizando unas reparaciones a la casa, por lo que entraban y salían con total libertad. EL niño salió descalzo y solo con una bermuda alrededor de las 10:30 de la mañana.

Cuando los familiares que se encontraban en la casa se dieron cuenta que Abraham no estaba comenzaron a buscar por todos lados, pero no apareció por ninguna parte.

“No hay forma de que un niño con esa edad camine tanto pa­ra que en cinco minutos desapa­reciera, para que en cinco minu­tos nadie pudiera encontrarlo o si acaso tener una pista de lo que le pudo haber pasado” ha dicho la madre del menor, Lorena Carrión.

“Es que re­pito, no hay forma posible que mi niño salga de la casa y que en cinco minutos ninguna cá­mara de algún establecimiento o persona allegada o desconoci­da no lo hubiese visto”, dice Lorena.

En cuanto a las autoridades, dicen que cuando hicieron la denuncia, estos estaban atentos al caso, pero según ha pasado el tiempo y no hay pista alguna ellos se han desinteresado del mismo.

“Ellos venían de manera constante a la casa y nos habla­ban del caso, pero nunca se ha avanzado ya que ni siquiera te­nemos una pista de lo que le pu­do pasar. Solo Dios sabe dónde está mi hijo y solo él me lo devolverá; pa­ra Dios nada es imposible y es­peraré a Abraham hasta el fin de mis días porque sé que él sigue con vida. Sé que él cumplió sus 11 años y sé que volverá a casa”, manifiesta.

Para información sobre el menor puedes contactar al número 809 839-6342.